CATEQUESIS JUBILAR: “LA PEREGRINACIÓN”

CATEQUESIS SOBRE EL AÑO JUBILAR: “LA PEREGRINACIÓN”

Objetivo: Peregrinar en el año santo 2025, acercándonos a nuestro Dios con plena confianza y así, vivenciarlo en nuestra propia experiencia y darlo a conocer por medio de nuestro testimonio, siendo así peregrinos de esperanza.

Mensaje: El año jubilar, quiere revivir en nosotros el sentido de que somos peregrinos en la historia y que todos vamos peregrinando en este mundo en camino a la vida eterna.

Actitudes: Peregrinar con Esperanza, con alegría y en Sinodalidad.

+ Experiencia (Ver):

El catequista, después de haber dado la bienvenida a los asistentes, trata de cautivar su atención e introducirlos en el tema con la siguiente reflexión:

Todos hemos peregrinado a algún lugar. ¿No se si recuerden el año santo del año 2000 o el año santo de la Misericordia del año 2016?  Ahora el Jubileo nos pide que nos pongamos en camino y que superemos algunos límites. Cuando nos movemos, de hecho, no cambiamos solo de lugar, sino que nos transformamos nosotros mismos. Por eso, es importante prepararse, planificar el trayecto y conocer la meta. En este sentido la peregrinación que caracteriza este año empieza antes del propio viaje: su punto de partida es la decisión de hacerlo. La etimología de la palabra ‘peregrinación’ es decididamente significativa y ha sufrido pocos cambios de significado. En efecto, la palabra deriva del latín “per ager”, que significa “a través de los campos”, o “per eger”, que significa “cruce de frontera”: ambas raíces señalan el aspecto distintivo de emprender un viaje.

Así pues, en este año estamos invitados a peregrinar, o a las puertas santas en Roma, o a las Iglesias jubilares de nuestra Diócesis.

El recorrido, en realidad, se construye progresivamente: hay varios itinerarios por elegir, lugares por descubrir; las situaciones, las catequesis, los ritos y las liturgias, los compañeros de viaje permiten enriquecerse con nuevos contenidos y perspectivas. La contemplación de lo creado también forma parte de todo esto y es una ayuda para aprender que cuidar la creación “es una expresión esencial de la fe en Dios y de la obediencia a su voluntad” (Francisco, Carta para el Jubileo 2025). La peregrinación es una experiencia de conversión, de cambio de la propia existencia para orientarla hacia la santidad de Dios. Con ella, también se hace propia la experiencia de esa parte de la humanidad que, por diversas razones, se ve obligada a ponerse en camino para buscar un mundo mejor, para sí misma y para la propia familia.

+ Profundización de la experiencia:

 El catequista pregunta a los asistentes si alguna vez han peregrinado a algún lugar. Se deja un pequeño momento para que compartan dos o tres experiencias.

Posteriormente el catequista pregunta, ¿cómo debemos prepararnos para las peregrinaciones de este gran jubileo 2025?, se escuchan los comentarios.

Peregrinos de esperanza. Abraham, en la Biblia, es descrito así, como una persona en camino: “Sal de tu tierra, de tu patria, y de la casa de tu padre” (Gn 12,1). Con estas palabras comienza su aventura, que termina en la Tierra Prometida, donde es recordado como un “arameo errante” (Dt 26,5). También el ministerio de Jesús se identifica con un viaje desde Galilea hacia la Ciudad Santa: “Cuando se completaron los días en que iba a ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén” (Lc 9,51). Él mismo llama a los discípulos a recorrer este camino y todavía hoy los cristianos son aquellos que lo siguen y se ponen a acompañarlo.

“Esperando contra toda esperanza”, como hizo Abraham no es racionalmente posible. “Pero la razón no tiene todas las soluciones, mucho más en la sociedad actual, tan llena de contradicciones, y la esperanza es un desafío inevitable”. La esperanza es la manifestación en nuestras vidas de la dimensión de la fe. Creo que la espiral positiva que desencadena una vida vivida con conciencia y con un propósito está compuesta por un estado de inicio, de esperanza (confianza), por una disposición de gratitud y por una energía que mueve todo y que traduce todo en acción, que es el amor. Entonces, aceptemos la invitación del Papa Francisco y dispongámonos a vivir como peregrinos de la esperanza”.

  1. Preguntas: “¿Por qué y para que peregrinamos? quizás caigamos en la cuenta que nuestra vida es una peregrinación. ¿Cuál es nuestro destino final? la Casa de Dios, Padre. ¿Cómo quiere Dios que peregrinemos? Veamos, que no vamos solos. Dios nuestro Padre quiere que caminemos juntos, en grupo, en comunidad, como parroquia o como diócesis, en sinodalidad.

+ Palabra de Dios  (Juzgar)

El catequista motiva a sus interlocutores a escuchar con atención el salmo 122.

1 Me puse alegre cuando me dijeron: “¡Vamos a la casa del Señor!”

2 Ahora nuestros pasos se detienen delante de tus puertas, Jerusalén.

3 Jerusalén, edificada cual ciudad en que todo se funde en la unidad.

4 Allá suben las tribus, las tribus del Señor, la asamblea de Israel, para alabar el Nombre del Señor.

5 Pues allí están las cortes de justicia, los ministerios de la casa de David.

6 Para Jerusalén pidan la paz: “¡Que vivan tranquilos los que te aman!

7 ¡Que la paz guarde tus muros y haya seguridad en tus palacios!”

8 Por mis hermanos y por mis amigos quiero decir: “¡La paz esté contigo!”

9 Por la casa del Señor nuestro Dios, pido para ti la felicidad.

+ Profundización de la experiencia a la luz de la Palabra de Dios

Jesús, siendo observante de la ley judía, peregrinaba a Jerusalén. Desde los 12 años sus padres José y María lo llevaron a la gran ciudad de Jerusalén, pue ya era hijo de la Ley. Y todos los judíos de la “diáspora”, llamados así a los judíos que vivían fuera de la ciudad santa se congregaban cada año para celebrar la fiesta de la pascua. Seguramente ellos, se entusiasmaban al saber que iban como peregrinos a la ciudad santa de Jerusalén.

Ir en peregrinación significa, caminar hacia una meta. Eso confiere también al camino y a su fatiga una belleza propia… no se trata solo de caminar por caminar sin ningún sentido y sin ningún provecho.

“El impulso hacia la fe cristiana, el comienzo de la Iglesia de Jesucristo, fue posible porque existían en Israel personas que no se contentaban con lo acostumbrado, sino que miraban lejos buscando algo más grande” y “ya que su corazón esperaba, pudieron reconocer en Jesús a aquel enviado por Dios “.

“Necesitamos este corazón inquieto y abierto. Es el núcleo de la peregrinación. Tampoco hoy nos basta ser y pensar como hacen los demás. El proyecto de nuestra vida va más allá. Nos hace falta ese Dios que nos ha mostrado su rostro y ha abierto su corazón: Jesucristo. Ojalá que, en este año santo, podamos ver, contemplar y experimentar a ese Dios cercano a nosotros.

 Efectivamente hay grandes personalidades en la historia que han tenido experiencias bellas y conmovedoras de Dios. Son, sin embargo, experiencias humanas, con sus humanas limitaciones. Sólo Él es Dios y por eso sólo Él es el puente, que pone en contacto inmediato a Dios con el ser humano”. Peregrinemos con fe y esperanza.

Sentido de la peregrinación en este año santo 2025.

La peregrinación cristiana es un viaje que se lleva a cabo para recorrer espiritualmente el seguimiento de Jesús y para representar de forma simbólica el propósito de cada uno de caminar hacia Él. También puede ser expresión de penitencia y normalmente tiene como meta un lugar sagrado.

La peregrinación es un camino con un fin, un tiempo que el individuo toma aparte de su vida cotidiana (lugares, relaciones, generación de ingresos) para ir en búsqueda de Dios y entrar comunión con Él.

Por ello, la peregrinación implica una elección. Quien parte en peregrinación no se considera, sino se vuelve, extranjero y de esta condición asume las fatigas y los riesgos, tanto interiores como materiales, en vista de ventajas espirituales: encontrar a Dios en un lugar lejano y sagrado.

El modo de hacer una peregrinación ha variado con los siglos y con los lugares, pero básicamente ha mantenido su fisonomía. En la antigüedad se hacía así:

1. Se reunían en un lugar sagrado (Templo, capilla, convento, etc.)

2. Escuchaban la Palabra de Dios.

3. Se instruía sobre el sentido de la peregrinación.

4. Recibían la Bendición para partir.

Con esto se quería señalar que es precisamente la Palabra de Dios la que nos abre el camino en la vida y que la iglesia siempre es convocada y dirigida por Dios en todo momento y circunstancia.

El sentido del camino es el sentido del caminar. Según su propio testimonio, los peregrinos se preguntan con frecuencia por su propio caminar en el mundo; es decir, por su vida. Su peregrinación es una continua reflexión sobre su propio ser y estar en el mundo, sobre la razón y finalidad de su paso por la tierra. Por eso andar es como una síntesis del vivir; en realidad, como un vivir aparte una temporada, para luego volver a la vida cotidiana.

Así pues, no se trata aquí de saber por qué hay un camino, el camino físico, diríamos, sino por qué se recorre, por qué se peregrina; es decir, ¿por qué caminamos pensando en algún más allá?

Peregrinemos hacia las puertas santas en Roma y a las Iglesias Jubilares de nuestra Diócesis

El Año Jubilar ofrecerá a los fieles la oportunidad de participar en diversos eventos jubilares en el Vaticano y en nuestra Diócesis. Para permitir a la mayor parte del pueblo de Dios, la oportunidad de aprovechar las riquezas espirituales que emanan de este año de gracia, he designado los siguientes templos, como Iglesias Jubilares, donde se puedan ganar, cumpliendo con las condiciones prescritas por la Iglesia, la Indulgencia Plenaria:

DECANATOIGLESIAS JUBILARES
CHILPANCINGOCatedral de la Asunción de María Santuario de los Santos Mártires
CHILAPACon-catedral de la Asunción de María
Capilla de la Inmaculada Concepción (Seminario)
ZUMPANGOSantuario de Nuestra Señora de la Natividad (Tixtla)
Parroquia de San Martín de Tours (Tixtla)
MOCHITLÁNSantuario del Señor de las Misericordias (Colotlipa)
SIERRAParroquia de Santiago Apóstol (Tlacotepec)
IGUALAParroquia de San Francisco de Asís (Iguala) Parroquia de San Antonio de Padua (Buenavista de Cuéllar)
TAXCOParroquia de Santa Prisca y San Sebastián Santuario del Señor de Ojeda
HUITZUCOParroquia de Santiago Apóstol (Huitzuco) Capilla de San Margarito mártir – Templo de San Agustín (Tulimán)
TELOLOAPANParroquia de La Asunción (Teloloapan) Santuario del Señor del Perdón (Cuetzala) Parroquia de San Juan Bautista (Acapetlahuaya

Estas Iglesias Jubilares, serán lugares especiales de oración para los peregrinos durante el Año Santo, ofreciendo oportunidades de reconciliación, ganar la indulgencia plenaria y otros eventos destinados a fortalecer y reavivar la fe. Deseo que la peregrinación a estos lugares sea una experiencia de conversión, de cambio de la propia existencia para orientarla hacia la santidad de Dios. Con ella, también se hace propia la experiencia de esa parte de la humanidad que, por diversas razones, se ve obligada a ponerse en camino para buscar un mundo mejor para sí misma y para la propia familia.

Pido que cada decanato se organice y calendarice adecuadamente sus peregrinaciones, para que los fieles puedan ser atendidos espiritual y pastoralmente, ya sea que peregrinen a las Iglesias designadas en su decanato o a alguna otra fuera de él. Exhorto a todos los sacerdotes a ofrecer con generosa disponibilidad y dedicación de sí, la más amplia posibilidad a los fieles de aprovechar los medios de la salvación, dedicando suficiente tiempo para las confesiones, y programando celebraciones penitenciales con fechas fijas y frecuentes (Decreto sobre la apertura del año jubilar y la designación de las Iglesias Jubilares en nuestra Diócesis).

+ Compromiso y oración   (Actuar)

En este año santo 2025 debo comprometerme a ser testigo de la esperanza en el Evangelio, de la esperanza en el amor y de la esperanza en el perdón. Llevar esperanza donde se ha perdido. Parafraseando a san Francisco de Asís, diríamos: hazme un instrumento tu esperanza.

Piensa en tu vida personal, familiar, barrio o colonia, en tu grupo parroquial, etc., ¿cómo se encuentra esta virtud teologal que recibiste en el bautismo? ¿Está moribunda, débil? ¿Está dando frutos abundantes? ¿O es tiempo de revitalizar esta virtud de la esperanza aprovechando todos los medios espirituales que te ofrece el año santo 2025?

Se deja un momento para la reflexión personal.

Ahora pidamos a Dios que nos ayude a vivir plenamente este año santo, que todos podamos renacer a una nueva esperanza.

“Oh Padre, en tu misericordia, escucha las súplicas de tus hijos. En el camino que nos lleva al Jubileo del 2025, renueva nuestra fe y acrecienta en nosotros la esperanza y la caridad, ayudándonos a ser testigos de tu amor en el mundo”. Amén.

O bien la oración del jubileo:

Padre que estás en el cielo, la fe que nos has donado en tu Hijo Jesucristo, nuestro hermano, y la llama de caridad infundida en nuestros corazones por el Espíritu Santo, despierten en nosotros la bienaventurada esperanza en la venida de tu Reino.

Tu gracia nos transforme en dedicados cultivadores de las semillas del Evangelio que fermenten la humanidad y el cosmos, en espera confiada de los cielos nuevos y de la tierra nueva, cuando vencidas las fuerzas del mal, se manifestará para siempre tu gloria.

La gracia del Jubileo reavive en nosotros, Peregrinos de Esperanza, el anhelo de los bienes celestiales y derrame en el mundo entero la alegría y la paz de nuestro Redentor. A ti, Dios bendito eternamente, sea la alabanza y la gloria por los siglos. Amén”.

+ Actividad y memorización

Aprender de memoria la oración del jubileo.

Escuchar y aprender el himno del jubileo y cantarlo al terminar la sección.

+ Tarea

Leer la Bula del año jubilar: Spes non confundit.

Visitar a una familia e invitarla para que se una a las celebraciones jubilares de la parroquia.

+ Evaluación

El catequista invita a los interlocutores a responder las siguientes preguntas que le ayudarána evaluar si se cumplió o no con el objetivo de esta catequesis:

¿Qué entiendo por peregrinación?

¿Cuál es el sentido de la peregrinación, en este año santo?

¿A qué Iglesia Jubilar me toca peregrinar en mi decanato?

¿Qué enseñanza nos dan Abraham y Jesús de la peregrinación?

¿Qué enseñanza me deja el salmo 122? Oro con el salmo 122.

¿Cómo puedo ser testigo de la esperanza en este mundo actual?

Pbro. Agustín Beltrán Flores
Parroquia de la Inmaculada Concepción,
Tepecoacuilco, Gro.

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